martes, 30 de julio de 2013

El Reencuentro de un Amigo



Mi amigo Horacio ya está aquí, tras unas ansiosas y espectantes horas de vuelo, ésta es su primera noche bajo cielo español, en tan solo cuestión de horas dejó de lado el gélido invierno de Buenos Aires y lo cambió por un soleado día madrileño. 

Con su maleta llena de ilusiones y tras casi veinte años vuelve a reencontrarse con esta tierra  a la que tanto se encuentra unido por vínculos familiares y dentro de unos días podremos darnos ese ansiado abrazo que tantos años llevamos añorando y desempolvaremos olvidados recuerdos de la infancia,  ocultos por el tiempo y la distancia. 

Acompañados del dulzor amargo de unos mates hablaremos de tiempos ya pasados donde  se enredan las anécdotas de nuestras vidas, charlaremos del recorrido andado, de personas queridas, muchas detenidas en su camino pero no en su recuerdo y compartiremos con ellos desde las estrellas,  todo el cariño que nos dejaron aquí abajo... y por supuesto estará Gaby en nuestra mente, en su muda presencia, con su imagen etérea unida a nosotros , en la huella impresa que dejó en nuestros corazones. 

Ella seguramente desde arriba compartirá nuestras risas y aquellas aventuras en las que fue testigo y parte, amiga fiel e inolvidable a la que el tren de la vida hizo bajar muy pronto en su última parada. Con ella compartirán nuestras charlas de noches de luna más personas entrañables, como no, sus padres y los mios, también detenidos en aquella infranqueable y devastadora estación que se los llevó al otro lado de la vía.

En casi veinte años caben muchas historias, incontables vivencias y emociones contenidas, caben miles de abrazos, cientos de recuerdos y muchas cosas que contarse pero sobre todo uno se da cuenta de cuan valiosos son los lazos que se enredan a aquellos primeros amigos, en nuestros primeros años y que fuertes se vuelven a pesar del paso del tiempo. 

Solo basta reencontrarse para darse cuenta que siguen ahí tensos y firmes indelebles al paso del tiempo, imborrables, y duraderos y que basta solo volverse a ver para darse cuenta que dentro de nosotros mismos, seguimos allí correteando con ellos en busca de un escondite o jugando a subirnos a las ramas como cuando éramos chicos, porque esa parte de nosotros mismos sigue tan viva como antes dentro nuestro y solo está oculta y olvidada esperando salir a la superficie.

Estoy deseando trepar a mis recuerdos de la mano de mi querido amigo y que me lleve a la puerta de mi casa, como entonces, cuando venían a buscarme para jugar y salíamos a perseguir mariposas entre la chiquillería del barrio y entre sueños volver a verlos a todos perdidos en aquel tiempo que se fue pero al que puedo volver en este preciso instante. 

A través de nuestro gran abrazo abriremos una puerta que lleva mucho tiempo cerrada, dejaremos volar aquella magia perdida y es posible, muy posible que a pesar de nuestros años, nos sintamos nuevamente como niños disfrutando del cariño de una larga y lejana amistad que vuelve a teñirse de los colores de nuestra infancia.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

video

Saludos

Halloweeennnn que susto

Personalize funny videos and birthday eCards at JibJab!